Conclusión

Televisión Digital Terrestre (TDT)

TDT Gracias a las tecnologías digitales involucradas, la Televisión Digital Terrestre (TDT) proporciona toda una serie de ventajas respecto a la actual televisión analógica: más canales, mayor calidad de imagen y sonido, películas en varios idiomas y con subtítulos, interactividad, etc.

Los estándares actualmente utilizados para dar servicios multimedia en la TDT son el DVB-T y DVB-H, cuya capa física se basa en la modulación COFDM. Estos estándares permiten la recepción portátil y móvil de la señal de televisión, a la vez que se optimiza el uso del espectro radioeléctrico, facilitando la difusión de un canal, o múltiplex, a un país entero utilizando una única frecuencia. Esto trae consigo la posibilidad de incrementar el número de programas y una disminución de los costes de distribución, ya que con las actuales técnicas de compresión digital se pueden difundir varios programas de TV (ahora en España, unos cuatro o cinco) sobre el mismo canal de 8 MHz.

La red de difusión de TDT en la mayor parte de los países europeos es de frecuencia única (Single Frequency Network, SFN), lo cual significa que se utiliza una sola frecuencia para la cobertura nacional. En Gran Bretaña, en cambio, tienen la estructura convencional de múltiples frecuencias (Multiple Frequency Network, MFN) para la cobertura del territorio. Las redes de desconexión regional también deben ser MFN, debido a que en cada región la programación puede ser diferente.

Sintonizador TDT Con la ayuda de otras infraestructuras de telecomunicación, como los llamados canales de retorno (cable, red telefónica básica, redes de telefonía móvil, ADSL, etc.) la TDT permite además la interactividad plena del usuario o televidente, abriendo así una amplia gama de posibilidades que se van a traducir en nuevos servicios y aplicaciones: TV interactiva, servicios de datos, pago por visión, web TV, etc.

El apagón analógico (esto es, que las cadenas convencionales dejen de emitir por el sistema actual) no llegará hasta 2010, pero en España ya han comenzado las emisiones digitales. Aunque para que el ciudadano pueda ver todos los programas desde su casa, no sólo necesita que llegue la señal, sino también que la antena colectiva del edificio tenga un receptor preparado para recibir dichas emisiones. En los edificios nuevos, la antena convencional ya lo lleva incorporado, y en los edificios antiguos el coste es de aproximadamente 50 euros por vivienda para una comunidad de 20 vecinos, según el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Adicionalmente, cada usuario deberá comprar un decodificador digital de TDT para conectarlo a su televisor actual, o bien un aparato de TV de gama alta que ya lo lleva incorporado.

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